viernes, 10 de febrero de 2012

COMO SI FUERA AYER...

NOS ESCRIBE


LOS BUENOS TIEMPOS DE MONSEFÚ

AÑORO LA DECADA DE LOS 70, AÑOS DE MI NIÑEZ Y ADOLESCENCIA LLENA DE FELICIDAD Y RECUERDOS PERDURABLES.

A las siete y treinta de la mañana salía rumbo al colegio, eran más de diez cuadras de caminata, todo un  tours lleno de espectáculo imborrable. Las calles sin asfaltar pero bien barridas por las mamás que salían religiosamente desde las primeras horas de la mañana para tener su primer encuentro con sus vecinas y enterarse de las novedades familiares. Saludaban a todos los que pasaban sin dejar de mover con destreza la escoba para terminar con un salpicado de agua, dejando un morrito de tierra que luego el carretillero se encargaría de recoger. Las puertas de las casas abiertas como signo de bienvenida y confianza y las tejedoras de sobreros y telares iniciaban su ardua tarea sin dejar de observa quien pasaba. Todo esto iba quedando grabado en mi mente, para después de tres décadas recordarlas como si fuera ayer.
Cuando salía al recreo, los pocos útiles que llevaba al colegio se quedaban sobre la carpeta, nada se perdía. El closet lleno de juguetes terminaba todo en su sitio como si nada hubiera pasado, los sentía como míos, pues eran míos y de mis demás compañeros, así nos educaron las monjitas. Mucho amor y respeto. No había televisor, internet ni celular, pero estábamos conectados. Todos nos conocíamos y nos mirábamos a los ojos. En nuestras casas, comíamos juntos en una sola mesa bajo la autoridad de nuestros padres.
Muchas de estas cosas se han dejado de hacer o simplemente no existen. Las calles están asfaltadas pero no las sentimos nuestras, parecieran que no tenemos vecinos, nuestras puertas no solo están cerradas sino que las hemos asegurado, ya ni sabemos el nombre de los que recogen la basura, las tejedoras han desaparecido, no podemos dejar ni los lapiceros porque se pierden y el plato de comida lo llevamos al dormitorio para no perdernos un capitulo. Solo falta perder la vida.
Donde está la confianza que nos costó tanto esfuerzo, donde está la década del 70 que tanto añoro. Por favor la quiero de vuelta para no sentirnos tan inseguros.  
Autor de la nota: Guillermo Bonilla Arévalo
  





4 comentarios:

Juan Chaname F. dijo...

Que bonita crónica del señor Bonilla, ojala que algún día las cosas vuelvan hacer como antes. Mucha suerte.

Anónimo dijo...

MUY BUEN COMENTARIO SEÑOR BONILLA, SOLO COMENTAR DE VERDAD POR MAS ILUSIONISTAS QUE SEAMOS ESOS TIEMPOS NO VOLVERAN, SOLO QUEDARAN EN EL RECUERDO.
AGREGANDO ALGO ANTES NO HABIA MOTOTAXI Y NOSOTROS COMO ALUMNOS LLEGABAMOS AL COLEGIO ANTES DE LAS OCHO DE LA MAÑANA, QUE CURIOSO VERDAD, AHORA HAY MAS MOVILIDAD Y LLEGAMOS TARDE NO SOLAMENTE AL COLEGIO, HASTA A LAS REUNIONES SINO PREGUNTEMOS A LA ALCALDESA DE MONSEFU.
ATENTAMENTE
MARLO PISFIL

Anónimo dijo...

Gracias por recordarnos esas épocas, pero considero que conforme pasan los años, vamos perdiendo nuestra identidad y de esta perdida la tiene gran parte de responsabilidad nuestras autoridades, pero nos corresponde a nosotros como ciudadanos retomar nuestra historia para el bien de nuestros hijos.

Felipe Chancafe V. dijo...

Hola amigo Poly, me gusta tu cronica y me encataria que nos sigas escribiendo para hacernos recordar los bonitos momentos que hemos vivido en nuestra niñez y que las actuales generaciones aprendan las cosas buenas que hicimos. Gracias